Ivan Illich, profeta de la convivialidad

Illich ayuda a comprender que una herramienta puede emancipar hasta cierto umbral y después volverse contra la sociedad que debía servir.

Ivan Illich fue uno de los críticos más lúcidos de la modernidad industrial. Su intuición central era simple y radical: las instituciones creadas para servir a los seres humanos pueden, más allá de cierto umbral, volverse contraproducentes.

La contraproductividad

La escuela puede impedir aprender. El hospital puede producir dependencia médica. El transporte rápido puede destruir la proximidad. La herramienta puede emancipar al principio y dominar después. Esta noción de contraproductividad es esencial para pensar nuestros sistemas técnicos y económicos.

La convivialidad

Una herramienta convivial es una herramienta que amplía la autonomía, la cooperación y la capacidad de actuar de las personas sin encerrarlas en una dependencia sistémica. Lo contrario es una herramienta monopolística, que exige expertos, infraestructuras pesadas y obediencia institucional.

Aplicación a la moneda

La moneda también es una herramienta. Puede facilitar el intercambio, coordinar esfuerzos y financiar lo común. Pero puede volverse contraproductiva cuando se convierte en obligación de crecimiento, endeudamiento permanente y abstracción de la vida concreta.

Desde una perspectiva illichiana, NEMO IMS puede entenderse como un intento de hacer la moneda más convivial: menos sometida a la expansión ciega, más orientada hacia funciones vitales y límites compartidos.

Conclusión

Illich no ofrece un programa técnico para el siglo XXI, pero sí un criterio decisivo: una sociedad debe juzgar sus herramientas por su capacidad de sostener la autonomía y la vida. La moneda no puede escapar a ese juicio.