¿Por qué esta serie?
Desde hace más de dos siglos, los debates monetarios enfrentan a escuelas de pensamiento que discuten las mismas preguntas: ¿debe la moneda ser pública o privada? ¿Un banco central o monedas en competencia? ¿Moneda-deuda o moneda sin deuda? ¿Inflación o deflación? Patrón oro, Bitcoin, monedas libres, monedas locales, dinero helicóptero, Teoría Monetaria Moderna…
Sin embargo, estos debates comparten a menudo un mismo presupuesto: discuten los mecanismos de la moneda antes de preguntarse cuál es su finalidad. Pero una moneda no es solo una herramienta técnica. Es una institución que organiza los intercambios, influye en la asignación de recursos y determina las trayectorias económicas posibles de una sociedad.
El siglo XXI nos sitúa ante una situación inédita. La humanidad ya no se enfrenta únicamente a crisis financieras o monetarias; se enfrenta a los límites físicos del planeta. En este contexto, una pregunta se vuelve ineludible:
¿Para qué debe servir una moneda en el siglo XXI?
Esta pregunta será el hilo conductor de esta serie.
El objetivo no es señalar ganadores o perdedores, ni caricaturizar las distintas escuelas monetarias. Para evitar comparar sistemas monetarios según criterios diferentes, cada arquitectura será evaluada según un mismo marco de referencia: el Cadre d'Évaluation des Architectures Monétaires (CEAM).
El CEAM es un marco de análisis destinado a comparar arquitecturas monetarias de naturaleza muy distinta a partir de un conjunto común de criterios económicos, institucionales y ecológicos — y no solo de los criterios convencionales de inflación, crecimiento o estabilidad financiera. Se apoya en seis preguntas:
- ¿Qué problema histórico busca resolver?
- ¿Qué concepción de la sociedad y de la libertad porta?
- ¿Qué vuelve solvente?
- ¿Qué deja estructuralmente en la insolvencia?
- ¿Es compatible con los límites planetarios?
- ¿Qué problemas deja sin resolver?
Este enfoque no consiste, por tanto, en comparar preferencias ideológicas, sino en evaluar arquitecturas monetarias frente a un desafío inédito: hacer que la economía sea compatible con las condiciones biofísicas que permiten que la civilización perdure.
Los siguientes episodios examinarán, sucesivamente, arquitecturas monetarias de naturaleza muy diferente. Entre los sistemas ya identificados en esta etapa:
- Bitcoin y los protocolos descentralizados (Ethereum, DeFi)
- la Teoría Monetaria Moderna (MMT) y la Moneda Voluntaria
- la Moneda Libre Ğ1 y la Teoría Relativa de la Moneda
- las monedas fundentes históricas (Gesell, Wörgl) y las redes de crédito mutuo (Banco WIR, SEL/LETS)
- el patrón oro y las monedas digitales de banco central (CBDC)
- otras arquitecturas regenerativas como VECTOR o la UBiC
Esta lista no es definitiva ni está cerrada: irá creciendo a medida que se identifiquen nuevas propuestas que merezcan pasar por el mismo tamiz.
Los artículos se publicarán de forma progresiva. Cada uno podrá leerse de manera independiente, pero el conjunto formará una reflexión coherente en la que cada episodio aportará una pieza más a la comprensión de las arquitecturas monetarias contemporáneas.
La moneda es probablemente una de las instituciones más determinantes de toda sociedad. Antes de debatir cuál es la mejor moneda, primero hay que saber qué esperamos de ella. A esta pregunta está dedicada esta serie.
Jean-Christophe Duval